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FORTALECIENDO FAMILIAS EN LA FE.

“La influencia más importante en la vida religiosa y spiritual de los adolescentes es la de sus padres”.

(Del libro—Soul Searching: The Religious and Spiritual Lives of America’s Teenagers)

Estimados padres de familia,

Gracias por reconocer la importancia de ser los primeros formadores en la fe de sus hijos. Una investigación sobre adolescentes y la fe no puede ser más clara, ¡los padres de familia importan . . . y mucho! Por lo tanto, valoramos cada esfuerzo por mínimo que este sea, ya que se verá reflejado en como sus hijos desarrollarán su

  1. Sabemos de sus frustraciones y los retos a los que se enfrentan, especialmente en el cambio de cultura en los Estados Unidos. Nosotros (NFCYM), junto con otras organizaciones y padres de familia a través de toda la nación estamos aquí para apoyarlos y motivarlos a desarrollar una fe y un discipulado activo en sus adolescentes. Juntos oraremos y colaboraremos en la búsqueda de traer recursos adaptados a cada cultura y para cada generación, para que así sean llevadas las buenas nuevas a sus hogares.

Los recursos ofrecidos en este folleto están diseñados para brindarles esta ayuda y apoyo a formar familias católicas enraizadas en la fe.

Unidos en la cultivación de la fe

National Federation of Catholic Youth Ministry—NFCYM por sus siglas en inglés (La Federación Católica Nacional para el Ministerio para Adolescentes) www.NFCYM.org

Colaboramos junto con:

  • National Conference for Catechetical Leadership (www.nccl.org)
  • National Catholic Educational Association (www.ncea.org)
  • National Association of Catholic Family Life Ministers (www.nacflm .org)

NATIONAL  ASSOCIATION OF

Catholic Family Life Ministers

Colaborando con los padres de familia para cultivar la fe en el hogar.

 Fortaleciendo Familias en la Fe (FFF) Folleto de recursos sobre la fe para la familia

Este folleto es utilizado como un recurso en el proceso de Fortaleciendo Familias en la Fe (FFF) para reforzar el apoyo que brinda la comunidad de fe a los padres de familia. Fue diseñado por NFCYM y es presentado en conjunto con la National Conference for Catechetical Leadership (NCCL), National Catholic Education Association (NCEA) y la National Association of Catholic Family Life Ministries (NACFLM).

Editor de desarrollo—Michael Theisen Coordinadora de publicación—Kathleen Carver Trazado y diseño gráfico—Ruby Mikell

National Federation for Catholic Youth Ministry, Inc., Washington, D.C. 20017 ©2013 by the National Federation for Catholic Youth Ministry, Inc. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de este folleto puede ser reproducido ni transmitido por ningún medio, ni electrónico o mecánico, incluyendo fotocopias, grabaciones o por ningún sistema de almacenamiento o recuperación de información sin permiso previo y por escrito del autor.

Reconocimientos

Agradecemos el apoyo financiero que nos proveyó la fundación ACTA para el desarrollo de este folleto.

Equipo de trabajo

  • Katherine Angulo, Diocese of Raleigh
  • Debbie Gonzales, Diocese of Dallas
  • Maria (Cooky) Perez-Eraci, Archdiocese of Chicago
  • Christina Lamas, Archdiocese of Los Angeles
  • Ray Malave, Diocese of Orlando
  • Lynette Saenz, Diocese of Rochester and Fe y Vida
  • Michael Thiesen, NFCYM
  • Socorro Truchan
  • Deacon Anthony Trujillo, Archdiocese of Santa Fe

 

“Sugerencias para vivir la fe en familia” by Greg “Dobie” and Lisa Moser de Cleveland, Ohio. Usado con permiso.

Para más información sobre el proceso de “Fortaleciendo las Familias en la Fe” comuníquese con la National Federation of Catholic Youth Ministry al número de teléfono 202-636- 3825 y con dirección NFCYM, 415 Michigan Ave, NE, Suite

40,Washington, DC 20017; www.NFCYM.org; info@NFCYM.org

 

Índice

Fortaleciendo Familias en la Fe…………………………………………….. 4

La iglesia doméstica……………………………………………………………. 7

Encuesta para la familia sobre la fe……………………………………….. 8

Plan familiar sobre la fe…………………………………………………….. 11

Sugerencias para vivir la fe en familia………………………………….. 12

Recursos…………………………………………………………………………. 15

Oraciones de fe para la familia……………………………………………. 16

Fortaleciendo Familias en la Fe

Por Michael Theisen, National Federation of Catholic Youth Ministry—NFCYM por sus siglas en inglés

 

Mi mensaje

Imagínense pasar una hora hablando con un adolescente de lo que él/ella cree acerca de Dios, la fe y la religión y que significa esto en su vida, y después, tener una conversación similar con sus padres. De estas surgirían sorprendentes resultados, por ejemplo, nos darían una idea de cómo se vive la fe en el hogar, tendríamos distintos testimonios de los retos que cada uno de ellos enfrentaran. Ahora, multiplique las dos conversaciones por más de 3,300 y obtendrá una visión de lo que el Dr. Christian Smith y sus colegas encontraron en su innovador estudio de investigación nacional sobre los adolescentes y la religión (National Study for Youth and Religion–NSYR por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos. Realizado del 2001 al 2005, ha hecho posible que los líderes de la Iglesia y los padres de familia tuvieran un mejor conocimiento de lo que los adolescentes de hoy creen y de cómo actúan ellos en referencia a la religión. De los datos recopilados y analizados en este estudio, surgieron cinco descubrimientos importantes para que los padres pudieran comprender lo que se necesita para construir familias fuertes en la fe.

  1. Los padres cuentan y mucho

Quizás el descubrimiento más sobresaliente de la investigación de NSYR es el rol que tiene el papá o la mamá. Smith encontró que la influencia más importante en la vida religiosa y espiritual de los adolescentes es la de sus padres. Al analizar las respuestas de dicho estudio los investigadores

encontraron varios indicios que mostraron una similitud entre los padres y sus adolescentes de lo que hacían y creían (especialmente para las familias Anglosajonas¹). Ya que para las familias Hispanas la cultura, el idioma, la

inculturación, la falta de apoyo, la falta de programas y la estructura adecuada a sus necesidades en la Iglesia institucional se convierten en otro factor crítico a la hora de cultivar la fe en sus hogares (Pathways, 323-345).

  1. ¡Como sea! “¡whatever!”

La investigación encontró que la fe de los adolescentes es muy superficial y sin bases profundas que los sostenga a mantenerse enraizados en la fe. Es decir, que puede llegar un viento fuerte llamado otra denominación u otra religión   y se los lleva o los tumba. También, estos adolescentes se dejan solo llevar por la corriente sin oponer resistencia. ¡Lo que sea! o “whatever” forma parte de su vocabulario común y de su zona confortable. El creer o no creer está bien para ellos. Debido a este desinterés se ha perdido la devoción y desconocen la religiosidad popular de nuestra cultura.

  1. El poder de la fe

Los adolescentes que practican y desarrollan su fe con una mentalidad positiva y no superficial son más felices y saludables que aquellos que no lo hacen.

Otro de los descubrimientos en la investigación fue la influencia que tiene el practicar la fe. Esta fe ejerce una influencia importante, positiva, directa e

indirecta en la vida de los adolescentes, ayudándolos a formarse en adolescentes saludables, y más comprometidos a vivir su vida de una manera constructiva

y con futuro esperanzador (Soul Searching, 263). Y ¿qué padre de familia no quisiera esto para sus hijos?

Smith encontró que las comunidades de fe que ponen como prioridad el Ministerio para Adolescentes, que apoyan a sus padres e invierten en líderes capacitados y certificados para dicho ministerio, y que toman el compromiso de guiar y enseñar a los adolescentes, les es más fácil a traer a los adolescentes a practicar su fe y a fomentar en ellos una madurez espiritual y religiosa (Soul Searching, 261-262). En resumen, mientras más recursos la Iglesia ofrezca a los adolescentes para que ellos conozcan y practiquen su fe, más discípulos activos y comprometidos habrá en la Iglesia.

 

  1. ¡Estamos en quinto lugar!

El descubrimiento sorpresivo de la investigación de NSYR fue el saber en el lugar que ocupan nuestros adolescentes católicos entre todas las denominaciones cristianas en cuanto

a vivir y practicar su fe se refiere. Según las siguientes destrezas específicas que son: leyendo las escrituras, rezando a solas, asistiendo a los viajes misioneros, retiros, servicios religiosos o participando en un grupo para adolescentes; el análisis reflejó la siguiente clasificación:

  1. Mormones
  2. Protestantes conservativos
  3. Protestantes de la raza negra
  4. Protestantes principales
  5. Católicos
  6. Judío
  7. No-religiosos

 

Desafortunadamente, en comparación con otras denominaciones cristianas los católicos quedaron en último lugar.

  1. La fe sin vocabulario para expresarla

La NSYR encontró que la mayoría de los adolescentes tienen una gran dificultad a la hora de expresar su fe, sus creencias, sus prácticas religiosas o el significado de estas, y el cómo se desarrolla la fe en sus vidas (Soul Searching, 131). La mayoría de los adolescentes no solo tienen dificultad para hablar de su fe o para utilizar un vocabulario para expresarla, sino también, los investigadores encontraron que en muchas de las creencias que expresaron tener los adolescentes fueron sus propias conclusiones de las tradiciones religiosas y muchas de estas erróneas (Soul Searching, 262). Durante las entrevistas de la NSYR, con los adolescentes, los investigadores encontraron que la gran mayoría mencionó que en dicha conversación, acerca de sus creencias, había sido la primera vez que un adulto hablaba de este tema con ellos.

¡La solución! Los padres deben conversar constantemente con sus adolescentes de lo que ellos creen y el porqué. ¿Algunos de nosotros podríamos aprender a hablar un nuevo idioma tomando clases de una o dos horas dos veces al mes? Tal

vez sí, la clase nos ayudaría, pero no lograría que nosotros habláramos y comprendiéramos el idioma. Con nuestra fe católica nos pasa lo mismo. Si en el hogar las conversaciones sobre la fe no ocurren seguido con nuestros adolescentes  ellos no aprenderán a hablar el idioma de la fe. Por lo tanto, el desarrollo de una fe más profunda seguirá siendo una batalla sin fin.

Un camino nuevo hacia el mismo destino

Según Albert Einstein, si no nos ha funcionado lo que hemos hecho hasta hoy, tenemos que cambiar nuestra forma de pensar y actuar para obtener la solución deseada. Si queremos avanzar en la fe, tenemos que empezar a pensar, a actuar y a creer en forma distinta. Siempre los cambios conllevan retos y son temerosos. Afortunadamente, nuestra Iglesia nos sirve de guía al

enfrentarnos en los retos de este nuevo camino. En el documento de 1997, Renovemos la Visión: Fundamentos para el Ministerio con Jóvenes Católicos, los obispos de los Estados Unidos afirmaron que todos los ministerios que involucren a adolescentes deberán enfocarse en presentarles la buena nueva de Jesucristo,

de invitarlos y retarlos a ser discípulos activos. En otras palabras, se trata de vivir como discípulo, siguiendo los pasos de Jesús al amar a Dios y al prójimo con el corazón, el alma y la mente. El discipulado significa conocer nuestra fe (con la mente), creer en nuestra fe (con el corazón) y vivir nuestra fe (con las manos) en este mundo.

El aprendizaje

Juntos, padres, catequistas, líderes del ministerio con adolescentes, sacerdotes y obispos caminan como compañeros con nuestros adolescentes por el camino del discipulado. Este acompañamiento es conocido como un aprendizaje y hoy es uno de los principales cambios necesarios en la formación de fe.

Los adolescentes necesitan un enfoque de un discipulado activo y práctico de la vida en la Iglesia, la casa, la escuela y en la comunidad para poder trasmitir su fe a los demás. Cómo padre,

¿realmente estás desempeñando tu rol de invitar e involucrar a tus hijos? y ¿de qué manera estás colaborando con la Iglesia a acompañar a tus hijos a descubrir este tipo de apostolado activo?

Viviendo la fe en el hogar

La investigación de NSYR identificó que no hay maestro (ni obispo, sacerdote, líder del Ministerio para Adolescentes, catequista o programa de formación) más impactante y permanente en la formación de fe para adolescentes que sus padres. El Directorio Nacional para la Catequesis también identifica este hecho fundamental, diciendo que “los padres son los agentes que más influyen en la catequesis de sus hijos”(NDC 258).

Estas son algunas sugerencias que los padres pueden tomar para crear y cultivar una fe enraizada y profunda en sus hogares:

  • Haga que la hora de la comida sea un tiempo sagrado e invite a sus hijos a hacer la bendición de los alimentos o a que den las gracias por estos. También utilice este tiempo para conversar acerca de los eventos y situaciones diarias, de los valores y de nuestras creencias católicas, como, el valorar lo sagrado que es la vida de todos, los pobres, los marginados, el tratar a otros con respeto y dignidad, y la creencia en un Dios que camina con nosotros a lo largo de la
  • Lea y hable de las escrituras en familia e invite a cada persona a compartir lo que Dios les dice a ellos con dicha
  • Continúe con la tradición de las bendiciones, al irse a dormir o al salir de casa. Oren juntos en los días especiales y eventos importantes de la
  • Hable con sus hijos acerca de las imágenes religiosas que tiene alrededor de la casa y asegúrese de que cada persona tenga su propia Biblia (apropiada a su edad).
  • Sabemos que cada miembro de la familia va a participar en un ministerio diferente en la parroquia o de servicio en la comunidad, pero que también, busque la oportunidad para servir juntos como
  • Haga que la misa, el Ministerio para Adolescentes, la preparación sacramental (la catequesis), así como otras actividades en la Iglesia sean la prioridad en su familia y acuérdese también de fortalecer su propia

Encontrará otras sugerencias en el artículo, “Sugerencias para vivir la fe en familia” que se encuentra más adelante en este folleto. La idea es hacer algo y comenzar ahora. No necesita ser

 

un estudioso de la Biblia para iniciar la lectura de las escrituras y compartir lo que significa en su vida. No es necesario haberse graduado en teología para hablar acerca de lo que es moral con sus hijos usando valores católicos, tales como el respeto a la vida

y la dignidad de cada ser humano. No es necesario ser un ministro eclesial laico para iniciar una oración con y para su familia. La fe es un caminar diario con Dios, cada día nos acercará un poco

más al gran misterio que es Dios. Este caminar es constante y para toda la vida en el cual los adres con sus hijos se acompañan.

Pasos a seguir

Tomando en cuenta todo lo que se ha escrito hasta ahora, ¿cuáles son los pasos que su familia debe tomar en este caminar de fe?

En este folleto encontrará varias herramientas que le ayudarán a determinar los siguientes pasos de fe para su familia.

Encuesta para la familia sobre la fe

Después de este artículo encontrará la “Encuesta para la familia sobre la fe”, la cual le ayudará a identificar las diversas maneras en que uno puede practicar la fe en el hogar. Esto le ayudará a

evaluarse personalmente para ayudarle a definir la manera en que vive su fe y en qué área le gustaría crecer.

Para utilizar esta encuesta, haga una fotocopia para cada adulto de la casa y cualquier otro miembro de la familia que usted considere apropiado. Tome tiempo individualmente para asignar una calificación correspondiente a cada pregunta. Al terminar,

repase la calificación que le dio a cada pregunta e identifique todas las áreas en las cuales le gustaría trabajar en ellas en un futuro cercano. Motive a cada persona hacer honesta y a no calificarlas como ellas piensan que los demás creen que contestarían. Luego, comparta los resultados entre ustedes como familia y hable sobre los cambios que desea ver.

Utilizando el “Plan familiar sobre la fe” desarrolle un plan de fe individual y otro familiar. No sienta que tiene que hacer todo a la vez. Es posible, que la mayoría de las cosas que desea cambiar sucederán si comienza con sólo un par de acciones en forma

regular y constante, p. ej. comiendo juntos, pasando unos minutos leyendo y compartiendo las escrituras, orando juntos, entablando conversaciones sobre su forma de pensar acerca de la fe y de su diario vivir.

Sugerencias para vivir la fe en familia

Una de las mejores maneras para crecer y profundizar en la fe en el hogar es compartiéndola utilizando un lenguaje común de fe. Hay muchas maneras de compartir la fe con los demás. En este folleto hay varios formatos detallados en la sección de “Sugerencias para vivir la fe en familia”. Lleve a cabo cada una de estas sugerencias

y asegúrese de invitar a sus hijos a que tomen la iniciativa a compartir su fe.

Recursos

Hay muchos recursos disponibles tanto impresos como a través  de internet para ayudarlos como padres a desarrollar, transmitir y

cultivar la fe católica en su hogar. Al final de este folleto encontrará dichos recursos. Debido al constante cambio y desarrollo de nuevos recursos se le recomienda que encuentre algún recurso en línea o blog para mantenerse actualizado. También La National Federation of Catholic Youth Ministry – NFCYM por sus siglas

en inglés (La Federación Católica Nacional para el Ministerio para Adolescentes) ha desarrollado un sitio web específicamente para los padres de familia (http://strongcatholicfamilies.org/),

donde los padres puedan tener acceso a recursos para “compartir, celebrar y vivir su fe en el hogar y en el mundo”(RTV 12).

Un estilo integral de vida

El historiador de la Iglesia R. Scott Appleby, de la Universidad de Notre Dame lo resume así: “el reto de la educación y la formación católica en nuestra era de los medios de comunicación y del ciberespacio no es otra cosa que esto—los católicos mayores deben ser restaurados, y los católicos más jóvenes introducidos a un entendimiento del catolicismo como un estilo de vida integral”.

Este estilo de vida católica se puede expresar por medio de cuatro áreas: Familia y comunidad, oración y culto, formación y obras de caridad y misericordia. Ayudando a desarrollar y apoyar este estilo de vida católica desafía a la Iglesia a responder a una de las más importantes preguntas—¿qué está haciendo ella para ayudar a formar, apoyar y nutrir a los padres de familia en estas áreas de fe para que estén mejor preparados para trasmitir la fe a sus hijos? De hecho, el lograr este estilo de vida integral no recae solo sobre los hombros de los padres o de los líderes, requiere la colaboración activa de las familias con los líderes de la comunidad de fe.

¡Esto se logra con trabajo, compromiso y fe! Mientras seguimos adelante en este caminar deseamos que su familia experimente lo profundo y los amplio de este estilo de vida integral, ya que juntos trabajamos para lograr familias católica fuertes en la fe que puedan cultivar la próxima generación de discípulos activos.

Nota:

1En ciertas medidas dentro de la NSYR, hay diferencias entre adolescentes hispanos y los adolescentes anglosajones. Es más probable que los adolescentes hispanos y sus padres consideren su fe “extremadamente” o “muy” importante. Sin embargo, es menos probable que los adolescentes hispanos católicos comparados

con los adolescentes anglosajones asistan a misa el domingo o participen en las actividades del Ministerio para Adolescentes, a pesar del gran compromiso de sus padres. Mientras que los adolescentes hispanos reportan más actividades religiosas que los anglosajones como la oración personal o al leer a solas las escrituras, los adolescentes anglos reportan con más frecuencia que rezan juntos a la hora de la comida.

Consulte Pathways of Hope and Faith among Hispanic Teens: Pastoral Reflections and Strategies inspirado por en el estudio nacional sobre los adolescentes y la religión (NSYR); Ken Johnson- Mondragón, editor; Saint Mary’s Press, 2008.

Referencias

Johnson-Mondragón, Ken, ed. Pathways to Hope and Faith among Hispanic Teens: Pastoral Reflections and Strategies Inspired by the National Study of Youth and Religion. Saint Mary’s Press, 2008.

Smith, Christian with Melinda Lundqist Denton. Soul Searching the Religious and Spiritual Lives of American Teenagers. New York: Oxford University Press, 2005

USCCB. Directorio Nacional de la Catequesis. Washington, D.C.: USCCB, 2005

USCCB. Renovemos de la Visión: Fundamentos para el Ministerio con Jóvenes Católicos. Washington, D.C.: USCCB, 1997.

 

La iglesia domestica

La iglesia empieza en el hogar

 Refiriéndonos al hogar como iglesia doméstica  no es un concepto nuevo. La Iglesia dio comienzo al reunirse las familias a compartir y celebrar

la fe unos con otros. El Concilio Vaticano II, recalcó la importancia que es transmitir la fe en el hogar…“los padres han de ser para con sus hijos los primeros predicadores de la fe, tanto con su palabra como con su ejemplo” (Lumen Gentium, #11).

El Papa Juan Pablo II enfatizó la importancia  que es el rol del hogar en el crecimiento de la fe y declaró que la relevación y actuación especifica de la comunión eclesial está constituida por la familia cristiana que también por esto puede

y debe decirse “iglesia doméstica”(58). Y más recientemente el Papa Benedicto XVI reafirmó la importancia entre la evangelización y la familia diciendo que “la nueva evangelización depende en gran parte de la iglesia doméstica” (En el discurso del Santo Padre Benedicto XVI a la Plenaria

del Consejo Pontificio para la familia. El 1 de diciembre del 2011. http://www.vatican.va/holy_ father/benedict_xvi/speeches/2011/december/ documents/hf_ben-xvi_spe_20111201_pc-family_ sp.html).

¿Qué hace al hogar una iglesia doméstica? Le presentamos cuatro bases que guía a las familias en la fe en su diario vivir.

  1. La vida familiar es sagrada—Considere cómo reaccionarían los miembros de su familia si ellos realmente creyeran que cada vez que entran por la puerta de su hogar entran a

una Iglesia. ¿Sería más sagrado el tiempo que compartirían juntos como familia? ¿Cómo considerarían que se resolverían los conflictos o las diferencias? ¿Cómo compartirían y celebrarían los eventos del diario vivir? ¿Qué tan rápido buscarían reconciliarse y enmendar sus errores?

  1. Las acciones de las familias son bendiciones—Si la vida familiar es sagrada entonces las acciones que salen de la familia son bendiciones. Esto no significa que nunca tengan conflictos familiares especialmente cuando se convive e interactúa como familia pero tenemos que recordar que Dios siempre está
  2. La familia como comunidad evangelizadora—

La fe que se desarrolla y cultiva en el hogar se supone que no se debe de quedar entre las

paredes del hogar y ni ser limitada al trasmitirla solo con la comunidad parroquial. Nuestra fe hay que compartirla por todo el mundo, tanto por medio de palabras como de acciones. Esto se conoce como evangelización, es la principal responsabilidad de la iglesia doméstica.

  1. La familia es un ministerio—Cada persona está llamada a descubrir los dones y los regalos que Dios le ha dado para servir en el mundo. Así es que cada familia está llamada a descubrir su ministerio. ¿Tu familia comparte sus bienes con los que no tienen? ¿Ayuda a las jóvenes en peligro de abortar? ¿Hospeda a los desamparados? o ¿Aconseja a los adolescentes que están en problemas? Tal vez su familia está llamada a promover las vocaciones o ayudar a catequizar a otros en la fe. Parte de la vida de la iglesia doméstica es discernir y preguntarse

¿cómo Dios me está invitando hacer iglesia para el mundo?

Para más ideas en lo que respecta la iglesia doméstica, por favor revise la sección de este folleto bajo el título de “Sugerencias para vivir la fe en familia”.

 

Encuesta para la familia sobre la fe

Tómese un momento individualmente para asignar una calificación correspondiente a cada pregunta y marque con un círculo el número que mejor describa la manera en que usted vive hoy esa área de fe en la familia. Al terminar repase la calificación que le dio a cada pregunta e identifique todas las áreas las cuales le gustaría trabajar en ellas en un futuro cercano.

FAMILIA Y COMUNIDAD

Comer juntos es una prioridad en nuestro calendario¿Reconoce nuestra familia lo sagrado que es comer juntos? ¿Y descubrimos a Dios en los momentos del diario vivir en la vida familiar y parroquial?

Nunca       Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

1                      2                            3                       4                          5

  • Está bien  Cambiar

 

  1. Ser católico practicante es una parte importante de nuestra identidad

Nunca       Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

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  • Está bien  Cambiar

 Participamos en eventos sociales y eventos de la comunidad en nuestra parroquia (fuera de la misa).

Nunca       Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

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  • Está bien  Cambiar

 En nuestro hogar se puede encontrar imágenes religiosas y

Nunca       Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

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  • Está bien  Cambiar

ORACIÓN Y CULTO


Asistimos a misa juntos todos los
¿Reconoce nuestra familia y profundiza en la importancia de la oración en la vida católica, tanto en forma individual como colectivamente?

Nunca       Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

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  • Está bien m Cambiar

 

  1. Rezo a solas (fuera de la misa).

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  • Está bien m Cambiar

 

  1. Rezamos juntos como familia (fuera de la misa).

Nunca       Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

1                      2                            3                       4                          5

  • Está bien  Cambiar

 

  1. Cada miembro de mi familia se turna para dirigir las

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  • Está bien  Cambiar

 

  1. Nosotros celebramos los tiempos del año litúrgico (p. ej., Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua etc.) y los días festivos (la Virgen de Guadalupe, las posadas, el Vía Crucis, novenas, rosarios etc.) con oraciones especiales, acciones y rituales en el hogar o en la

Nunca        Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

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  • Está bien  Cambiar

 

  1. Las ocasiones especiales de la familia son celebradas con oraciones y/o bendiciones.

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  • Está bien  Cambiar

 

 FORMACIÓN


¿Qué tan importante es aprender y crecer en la fe en nuestra vida personal y familiar?

 

  1. Leo las escrituras a

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  • Está bien m Cambiar

 

  1. Leemos juntos las escrituras en

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  • Está bien  Cambiar

 

  1. Valoramos el aprender más sobre nuestra fe católica.

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  • Está bien  Cambiar

 

  1. Participo en actividades que me ayudan a formar mi fe (p. talleres, retiros espirituales, clases de biblia, grupo de oración etc.).

Nunca        Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

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  • Está bien  Cambiar

 

  1. [Padre/Madre solamente] Me aseguro que mis hijos participen cuando hay oportunidades de formación en la fe (p.ej., Ministerio para Adolescentes, educación religiosa, retiros, obras de caridad y misericordia, viajes misioneros, ).

Nunca        Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

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  • Está bien  Cambiar

 

9 OBRAS DE CARIDAD Y MISERICORDIA


Hablamos acerca de los eventos actuales con el punto de vista de los valores y creencias de nuestra fe católica.
Individualmente y como familia ¿buscamos oportunidades para hacer obras de caridad y misericordia en nuestro vecindario, Iglesia, comunidad u otra organización?

Nunca       Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

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  • Está bien  Cambiar

 

  1. [Padre/Madre solamente] Soy modelo de un discípulo activo (siguiendo a Jesús) para mis

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  • Está bien  Cambiar

 

  1. En nuestra familia hablamos acerca de la moral y de lo que es bueno y

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  • Está bien  Cambiar

 

  1. Participo en obras de caridad y misericordia regularmente en la parroquia y en mi

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  • Está bien  Cambiar

 

  1. [Padre/Madre solamente] Espero que los miembros de mi familia participen en algún ministerio de servicio de la parroquia además de la misa y la educación religiosa (p.ej., lector, ministro de hospitalidad, catequista, coro, clases sobre la biblia ).

Nunca       Muy poco              A veces            Con frecuencia Siempre

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  • Está bien  Cambiar

 

Plan familiar sobre la fe

Después que cada miembro de la familia haya terminado su Encuesta para la familia sobre la fe, utilice esta hoja de trabajo para indicar que pasos desea

tomar tanto individualmente y como familia. Para ayudarle con este proceso, lea las sugerencias que se encuentran en el artículo en la siguiente página, “Sugerencias para vivir la fe en familia”. Asegúrese de que toda la familia esté presente y puedan dialogar mientras revisan las secciones C y D que están a continuación, antes de firmar el compromiso familiar en la parte inferior.

  1. Utilizando los cuatro temas de la encuesta para la familia sobre la fe y su calificación de cada pregunta, indique el nivel general de satisfacción para cada una de ellas en lo que se refiere a su vida de
 

 

Familia y comunidad

Nada satisfecho

1

 

 

2

Algo satisfecho

3

 

 

4

Muy satisfecho

5

Oración y culto 1 2 3 4 5
Formación 1 2 3 4 5
Obras de caridad y misericordia 1 2 3 4 5

 

  1. En forma individual reflexione sobre cada uno de las calificaciones que dio en la encuesta y seleccione las dos cosas que hará para crecer en la fe próximamente.
    1.                                                                                             Fecha de inicio:                               

 

  1.                                                                                             Fecha de inicio:                               

 

  1. Comparta las calificaciones de sus preguntas con los otros miembros de la familia y seleccione las dos cosas que harán como familia para crecer en la fe próximamente.
    1.                                                                                             Fecha de inicio:                               

 

  1.                                                                                             Fecha de inicio:                               

 

  1. Considere sus respuestas a las preguntas de arriba y haga una lista de los recursos, apoyo o ayuda que va a necesitar de su comunidad parroquial para lograr sus metas y crecer en la fe ya sea en forma individual o como

 

sugerencias para vivir la fe en familia

Incluye las contribuciones de Greg “Dobie”, Lisa Moser de Cleveland, y Michael Theisen de Rochester, New York

 El aprender a amar y criar a nuestros hijos como personas de fe y seguidores de Jesús es una labor difícil y es para toda la vida. Reconociendo que la vida de los demás es un regalo y no una posesión, tenemos la responsabilidad de criar a nuestros hijos  a la imagen y semejanza de Dios, no a la nuestra. Al reflexionar acerca de su familia y de cómo ésta pudiese crecer más fuerte en las áreas mencionadas en la Encuesta para la familia sobre  la fe, tome en cuenta algunas de las siguientes sugerencias.

Recuerde, que no está solo. El párroco de su Iglesia, el director o directora de educación religiosa y su líder del Ministerio para Adolescentes son un gran apoyo y tienen otros recursos disponibles para el continuo caminar de su familia en la fe.

Familia y comunidad

Reconozca lo sagrado que es comer como familia y aprenda a descubrir a Dios en los momentos del diario vivir (p.ej., cuando hace las compras del mercado, cuando ayuda con las tareas escolares, cuando acompaña a su hijo a la escuela etc.). Es en estos momentos es cuando se encuentra a un Dios presente

y vivo. La gracia y los dones de Dios se encuentran presentes en la vida familiar y parroquial, así como en la vida de toda la comunidad.

Haga que la hora de comer sea sagrada—Establezca algunos días de la semana que sean para la “comida de la familia” y pídales a todos que acomoden sus horarios a este tiempo sagrado. Utilice este tiempo para rezar juntos, compartir alegrías, metas, esperanzas, así como, decepciones y dolores. Ayude a relacionar la conexión entre la mesa de la casa y la mesa del Señor celebrando la Eucaristía.

Comparta los momentos de encuentro con Dios— “Momentos de encuentro” son una manera simple y significativa de enfocarse en las experiencias más importantes en esas noches de comida familiar o cualquier otro día  cuando la familia se reúna (quinceañeras, celebración de los sacramentos, partidos de futbol, carnes asadas etc.). Invite

a cada persona a que comparta un momento de su pasado más reciente (día, semana, o mes) cuando se toparon o se encontraron con Dios en sus vidas, en otras palabras, ¿dónde vieron recientemente alguna evidencia de la presencia de Dios en su vida o en el mundo?

Valore el tiempo como familia—Los mejores recuerdos de sus hijos serán el amor que recibieron en la casa y el tiempo que pasaron juntos como familia. Cuando planee una actividad o algún cambio de horario pregúntense, ¿al hacer esta actividad o este cambio estaré fortaleciendo o debilitando nuestra relación como familia?

Imágenes religiosas—Tome tiempo durante la semana para hablar con sus hijos acerca de cada una de las imágenes religiosas que tienen en su casa y el significado que tiene cada una de ellas. También ofrezca la oportunidad a cada persona  a elegir, obtener o comprar alguna imagen para que pueda compartir acerca de ella.

Ponga el ejemplo del amor y perdón de Dios—En nuestro hogar el amor hacia los demás debe imitar el amor de Dios hacia las personas de todas las edades, razas y culturas. Asegúrese de que aquellos momentos de perdón y

reconciliación familiar sean visibles y no ha escondidas para que todos los miembros de la familia sean testigos del perdón y la reconciliación familiar y que se den cuenta que el conflicto ha sido resuelto. Haga el compromiso de participar como familia en el Sacramento de Reconciliación especialmente durante la cuaresma.

Únase con otros—Busque a otras familias quienes también

comparten su compromiso de trasmitir y cultivar la fe católica en sus hogares. Aprendan de sus testimonios. Pídale a su parroquia que ofrezca un grupo de apoyo (parroquial o por internet) de Fortaleciendo Familias en la Fe, donde pueda reunirse con otros padres regularmente para compartir, orar y apoyarse unos a otros durante este caminar juntos.

Oración y culto

La oración y el culto familiar son fundamentales para cimentar familias católicas fuertes en la fe. Tenga en cuenta que el objetivo de la oración personal, en familia o en la comunidad, y el compartir de la fe es entablar la comunicación con Dios.

Cuando compartimos la fe con otros estamos respondiendo a estas preguntas: ¿dónde está Dios en todo esto? y ¿qué me está diciendo Dios hoy?

Rece a solas—Si no has desarrollado tu propia vida de oración será muy difícil rezar ante los demás, incluso, con los miembros de tu familia. Tome unos minutos de silencio durante el día

o la noche para conectarse con Dios. Durante este tiempo permanezca en silencio y abierto a la respuesta que Dios le dé. Busque un lugar tranquilo, sin interrupciones, para que lea las escrituras y pueda meditar acerca de ellas. Exprésele a Dios todas sus preocupaciones, esperanzas, metas y temores. Si le es útil, use un diario para escribir sus reflexiones durante su tiempo de oración.

Rece como familia—Piense en todos los momentos familiares sagrados en los que se puede integrar la oración: cumpleaños, aniversarios, momentos de crisis, viajes, fiestas religiosas y

cívicas, accidentes, triunfos, fiestas de graduación, noviazgo, compromisos, celebración de los sacramentos y otras ocasiones grandes y pequeñas. Utilice oraciones tradicionales como los rosarios, el Padre Nuestro, el Ave María, el Ángel de la Guarda etc. y otras oraciones que se encuentran en este folleto. Invite a los diferentes miembros de la familia para dirigir dichas oraciones.

Celebre los tiempos del año litúrgico y los días festivos—En su hogar, muestre los colores y los símbolos de cada tiempo litúrgico para conectar los con la vida diaria de su familia. Por ejemplo, durante el Adviento ponga una corona y las cuatro velas; durante la Navidad ponga el nacimiento; durante la Cuaresma ponga las cenizas, las palmas y ordenen las cemitas y así sucesivamente. Y para los días festivos reúnanse como familia en la comunidad para hacer oraciones especiales o novenarios. Por ejemplo, el novenario de la Virgen de Guadalupe, las posadas antes de la Navidad, la procesión del Vía Crucis etc.

Que la oración en familia se convierta en ritual—Con regularidad bendiga a cada persona de su familia haciendo la señal de la cruz en la frente y diciendo “Dios te bendiga y

permanezca contigo.” Haga esto como un ritual cada noche antes de acostarse y cada mañana antes de salir de la casa o al salir de viaje.

Sea creativo con la oración de la familia—Para captar la atención de todos los miembros de la familia utilice objetos o imágenes para ayudarlos a conectar la vida con la fe. Aquí le demos algunas ideas para compartir la fe por medio de objetos e imágenes:

Oraciones con algo de sus bolsillos—Invite a todos los miembros de su familia a que saquen algún objeto de su bolsillo o cartera y que lo pongan en el centro de la mesa. A continuación, invite a cada uno a pensar sobre su relación con Dios y que elija el objeto que mejor describa esa relación. Que cada persona comparta su reflexión (de menor a mayor).

Oraciones con algo del periódico—Distribuya algunas secciones de un periódico (o varios periódicos) a cada miembro de la familia y deles tiempo para encontrar algún titular o anuncio que mejor describe su vida en estos momentos. Que cada persona comparta su reflexión. Concluya con una oración compartida, pidiéndole a Dios que esté presente con cada uno en su caminar de vida y de fe.

Oraciones con algo de la naturaleza—Invite a cada miembro de su familia para que traiga algún objeto de afuera que mejor describa a su familia en estos momentos. Que cada persona

comparta su reflexión (de menor a mayor) y concluya uniendo sus manos rezando el Padre Nuestro, seguido por una señal de paz.

Oraciones con algunas fotografías o cuadros—Use el álbum de fotos familiares o cuadros colgados en la casa e invite a cada persona a pensar en la imagen que mejor refleje su fe (o que define a la familia, el hogar o la vida) en estos momentos. Que cada persona comparta su reflexión (de menor a mayor) y ofrezca una oración con una intención personal.

Oraciones con algo de comer—Invite a cada persona a seleccionar algún alimento que tenga en la casa (en la alacena o en el refrigerador) que mejor simbolice la semana que acaba de pasar. Que cada persona comparta su reflexión (de menor a mayor) y concluya con la oración espontánea o tradicional.

Ore antes de las comidas cuando coman afuera de la casa— Cuando coman fuera de la casa como una familia, tómese su tiempo para hacer una pausa, haga la señal de la cruz y

ofrezca una oración por la comida que va a consumir. Esto es un testimonio público de como su familia esta viviendo su fe católica.

Ore con la música, películas o por los medios de comunicación— Los adolescentes de hoy encuentran gran significado en estos. Invite a sus hijos a escoger alguna canción, película o medio  de comunicación que tenga algún significado especial para

ellos y que tenga un mensaje de fe. Que cada persona comparta porqué (de menor a mayor).

Formación

Los documentos de la Iglesia dicen claramente que los padres son los principales catequistas o maestros de la fe de sus hijos. Busque la manera de trasmitirles una fe viva. Colabore con su parroquia y/o escuela católica para apoyar ese caminar de fe a lo largo de toda la vida y que sirva de modelo a todas las generaciones dentro de la familia.

Trasmita la fe—La evangelización significa compartir la buenas nuevas de nuestra fe con los demás. A fin de cumplir con esta labor debemos primero conocer la fe y desarrollarla en nosotros. Siempre hay algo nuevo que aprender, nunca lo sabemos todo con respecto a la fe. Este es un camino de formación para toda la vida. Por lo tanto, asegúrese que cada miembro de su familia desarrolle su propia fe. Los padres de familia que participan en estudios

de biblia, en retiros, en programas de formación para adultos o que son catequistas transmitan el gozo de ser discípulos activos a todos los miembros de su familia.

Brinde apoyo en los retiros y al Ministerio para Adolescentes— Motive a sus hijos adolescentes a que participen en las actividades de formación de la fe y que formen parte del Ministerio para Adolescentes en la parroquia, especialmente en los retiros y

viajes misioneros, los cuales sabemos dan mucho frutos en el crecimiento de la fe de los adolescentes. Apoye constantemente estos y otros esfuerzos con su tiempo, sus oraciones y quizás con sus dones de liderazgo.

Cuentos en familia—No fue coincidencia que Jesús utilizara cuentos para comunicar unas grandes verdades y una profunda sabiduría. A través de nuestras historias familiares podemos sacar gran sabiduría y describir el significado de los valores.

Recuerde algunos acontecimientos importantes familiares e historias (o vean videos que grabaron en esos momentos

especiales) y pídale a cada persona que reflexione sobre lo que esto le enseñó acerca del significado del amor, del perdón, del sufrimiento y de la gracia de Dios.

Leyendo y orando con las escrituras en la casa—Para leer y compartir las escrituras como familia utilice una simple

adaptación de los tres pasos de una antigua oración monástica llamada Lectio Divina (lectura divina) que requiere leer tres veces una lectura breve de las escrituras (preferiblemente alguna sección de una de las lecturas del próximo domingo). Se recomienda que cada miembro de la familia tenga una Biblia (apropiada a su edad) y que sea de la misma editorial (ver la página de recursos). Los tres pasos son:

  • Proclamar la lectura y, luego, hacer una pausa. Después de un momento de reflexión en silencio, invite a cada persona a que comparta una palabra que le haya llegado al corazón (no comparta nada más en este momento).
  • Proclamar la lectura por segunda vez y, luego, hacer una pausa. Después de un momento de reflexión en silencio, invite a cada persona a que comparta alguna frase que le haya llegado al corazón (no comparta nada más en este momento). No es necesario que la frase incluya la palabra que uso en el primer
  • Proclamar la lectura por tercera vez y, luego, hacer una pausa. Después de un momento de reflexión en silencio, invite a cada persona a que comparta lo que Dios le está diciendo a ellos a través de esta lectura. Pueden elegir terminar con una oración espontánea, una oración compartida en familia, una oración personal con alguna intención especial o una Ave María, Gloria, o Padre

Obras de caridad y misericordia

Hay muchas necesidades tanto dentro de la parroquia, como en la comunidad en general y nuestra fe nos pide que demos de comer al hambriento, refugio y vestir al que no tiene hogar, visitar a los enfermos y a los que están en prisión y cuidar

a los marginados. Busque las oportunidades para realizar estas obras de caridad y misericordia tanto individualmente como en familia en su vecindario, Iglesia u otra organización. Estas obras de gran generosidad muestran una fe viva y un discipulado activo.

Busque el participar en un ministerio como familia—Es de esperar que cada miembro de la familia participe en algún ministerio en la parroquia, con la esperanza que algún otro miembro de la familia sirva en ese mismo ministerio. Por

ejemplo, mamá e hija pueden servir como lectoras, padre e hijo

pueden servir como catequistas o toda la familia puede servir como ministros de hospitalidad. Reflexione sobre los dones que tiene cada persona en su familia y ayúdeles a discernir acerca del mejor lugar donde pueden utilizar esos dones para la vida y la misión de la comunidad parroquial.

Salga fuera de la parroquia a servir—Busque oportunidades de trabajar juntos como familia en servicios comunitarios, como asistir y alimentar a los desamparados, donar ropa o artículos del hogar a las familias necesitadas o visitar y ayudar algún vecino de la tercera edad.

Concientice el sufrimiento, las pérdidas y la muerte—Así como Jesús experimentó la vida, la muerte y la resurrección, así también nosotros temeos que estar conscientes de este ciclo de la vida.  Cuando negamos el dolor, las luchas, la decepción y las pérdidas privamos a nuestros hijos de lecciones acerca del amor, del sufrimiento, del significado de la vida y de la muerte. Visite la tumba de algún familiar o asistan como familia a un funeral y permita que en estos momentos surjan

conversaciones sobre la vida, la muerte, la resurrección y la vida eterna. Esto viene siendo la base de nuestra fe católica.

Enseñe la diferencia entre los deseos y las necesidades— Tenga cuidado de no darles muchas cosas materiales a sus  hijos. Estas pueden acabar con la iniciativa y crear expectativas que conducen al egoísmo. Trabajen como familia para discernir si algo es un “deseo” o una “necesidad”, y cuando ya sepan distinguir entre estas dos, pregúntense si conseguirlo o no,  haría una diferencia en la persona o en la familia. Antes de conseguir o comprar algún artículo haga que los miembros

de la familia se fijen bien dentro de la casa para ver si pueden deshacerse del artículo que van a sustituir y este deberá ser donado para así aprender a valorar las cosas materiales.

Utilice una perspectiva católica en sus conversaciones en familia—Cuando converse sobre algún acontecimiento

actual y alguna decisión difícil tenga presente la perspectiva de nuestra fe y los valores católicos. Para tratar a los demás como queremos ser tratados, para perdonar generosamente, para defender la vida desde del vientre hasta la tumba, para tomar en cuenta el interés que debemos mostrar hacia los pobres, los marginados y los oprimidos y para tratar a todos como hermanos y hermanas en todo el mundo con respeto y

dignidad, estos son los lentes importantes que debemos utilizar y nombrar cuando tengamos conversaciones en familia o nos pongamos a resolver problemáticas familiares.

 

Recursos

 Hay varios recursos para ayudarle en la crianza y en el entendimiento de sus hijos y de la fe católica. Le proveemos con algunos sitios de internet y recursos impresos, los cuales le darán información de mucha utilidad para usted y su familia.

Sitios de internet

Estos sitios los llevaran a múltiples enlaces para su beneficio:

•      Strong Catholic Families (NFCYM)

Impresos

  • Barocio, Disciplina con amor. México: Pax México, 2005
  • Boyer, Mark Mi casa el primer lugar de oración. Nacea Ediciones, 2001
  • Conozca nuestra fe católica, folletos para imprimir—http:// laverdadcatolica.org/Conozcamos%20nuestra%20fe.htm
  • Campbell, 52 Sencillas propuestas para hablar con tu hijo.

Editorial Mensajero. 2009

  • Rico, Nieves González. Hables de sexo con nuestros

México: Ediciones Palabra, S.A, 2013

Oraciones de fe para la familia

Bendiciones para la familia           Oraciones para antes de las comidas

 

Una oración para los padres

Dios de amor:

Bendice e ilumina a estos padres que nos dieron la vida.

Para que nos puedan seguir guiando con amor, sabiduría y compresión.

Dales la fuerza y el valor para que sus palabras y acciones nos reflejen tu presencia.

Bendición tradicional

Bendícenos Señor,

y bendice estos dones que vamos a recibir de tu infinita bondad,

por Cristo, Nuestro Señor,

 

Otra opción de bendición

Te damos gracias, Señor, por estos alimentos.

  

Amén.

 

En los momentos difíciles que tengan, que encuentren el consuelo en ti y la luz que lo guíe a salir adelante.

Dales paciencia y humildad para reconocer cuando no están en lo correcto para que así, puedan seguir guiando a nuestra familia por

el buen camino.

Ayúdales a conocerte más para que nos trasmitan una fe viva para continuar cimentando nuestras bases en ti.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Bendice las manos y el corazón de las personas que los hicieron llegar a nuestra mesa.

Has que siempre tengamos presente al hambriento, al que no tiene hogar, al que sufre;

y especialmente, aquellos que ocupan nuestros pensamientos hoy . . .

Mantén a nuestra familia cerca de tí y sé nuestro guía en todo nuestro caminar.

Te lo pedimos por Cristo, Nuestro Señor,

Amén.

 

Una oración para los hijos

Dios, mira a estos adolescentes,

Amén.

Bendiciones para la familia

Bendición para la familia

Señor bendice a nuestra familia y

 

todas sus necesidades, esperanzas, retos y dificultades por las que ellos están atravesando.

Mándales sabiduría en abundancia para enfrentar el vivir de cada día con la seguridad de que tú los estás protegiendo.

Ilumínalos para reconocer tus gracias de cada día, dales oídos para escuchar tu mensaje a través de otros,

labios para compartir con los demás de tu amor y manos para servir a tu comunidad.

Que cada paso que den los lleve acercarse más a ti y así profundizar más su fe.

Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor.

Amén.

no permitas que nos apartemos de ti.

Que tu rostro resplandezca sobre nosotros y nos llene de paz, hoy y siempre.

Te lo pedimos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Amén.

Bendición para la familia en una ocasión especial

Señor de la vida y del amor, te damos gracias hoy por (nombre de la persona y/u ocasión).

Que tu presencia y gracia sean abundante

en él/ella y que él/ella conozca la plenitud de tu amor todos los días de su vida. Te lo pedimos por Cristo, Nuestro Señor,

 

 Una oración por la familia

Señor de la vida:

Bendice y protege nuestra familia.

Mantennos cerca, conectados y protegidos de todo mal.

Llénanos de amor y paciencia en nuestro trato muto. Ayúdanos a resolver todo lo que nos separa y a celebrar todo lo que nos une como una familia,

en donde vives y reinas por los siglos de los siglos. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor.

Amén.

 

Amén.

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