Familias Verdes ( El color de la esperanza )

Invitación a tomar conciencia y acción sobre el cuidado de la Creación.

 

La Corporación Faves ( Familias Verdes) ,Nos invita a unir la teología y la ciencia para profundizar nuestro encuentro con la obra de Dios en su creación, llevándonos a comprender su mensaje de amor impreso en cada una de las creaturas que la conforman, y permitiéndonos escuchar el clamor de la creación y de nuestros hermanos más necesitados, desarrollando cambios en nuestras vidas diarias que demuestre en nuestro actuar una ecología integral que propende por el cuidado de todo cuanto existe con una sola mirada : Dios presente en todo cuanto existe y en aquello que existe pero que no podemos ver.

Podríamos empezar por la gratitud. Con gran facilidad nos olvidamos que todo cuanto necesitamos para nuestra existencia y goce, ha tenido su origen en el gran amor de Dios que previó con sumo detalle cada una de nuestras necesidades espirituales, física y material, y que nos doto de inteligencia para que pudiéramos ser colaboradores en su obra y a lo largo de nuestra existencia participar de manera directa junto con él en el cumplimiento de su obra de amor universal. Pero como podemos interiorizar la grandeza de este mensaje de amor de Dios Padre?

Es necesario que sigamos su ejemplo de sencillez, de humildad y de donación por sus hermanos, es necesario despojarnos de nuestros harapos de grandeza, soberbia, orgullo y sentimientos de  superioridad, que nos conducen por el camino contrario al que Dios nos invita,  el camino de  la sencillez, la humildad, la entrega generosa por el necesitado, y de austeridad para que de esta misma manera no aniquilemos la creación por medio del arma mortal del consumismo, en el cual se engendra la avaricia y de ella el deseo incontrolable de poder, tener y placer, sin importar el costo espiritual, moral y social que con lleven nuestras acciones.

Dios desea confiar en nosotros; él espera que juntos con la creación en general logremos unirnos de manera intima a su Hijo Jesucristo y guiados por él, reencontrarnos en la casa paterna, logrando de esta manera disfrutar del plan original, desviado por el pecado, no solo original si no el nuestro, que hace gemir con dolores de parto a la creación, como dice San Pablo.

Porque la creación no nos obedece como lo hace con el Hijo de Dios cuando le ordena a los viento y al mar que se calmen? La respuesta es sencilla, al pecar nuestra codificación por así decirlo se des configura y se vuelve incompatible para el programa original impreso por Dios Padre en la Creación, ya que el pecado nos aleja de esa armonio al punto que horroriza a la misma creación, ver la ingratitud y desprecio del hombre ante el regalo maravilloso de la vida presente y eterna.

San Francisco de Asís nos invitó con su ejemplo a no sentirnos poseedores de nada, a liberarnos de este yugo y abrirnos a la caridad, a encontrar más felicidad en dar que en recibir, y a disponernos a servir, como el mismo Jesús lo dijo: “que él no había venido para ser servido si no para servir” y el evangelio en otra parte nos indica que el discípulo no es más que su maestro; por lo tanto debemos cambiar nuestro pensamiento de ser merecedores permanentes de grandes elogios y pedir a Dios la gracia de comprender el valor del servicio a los demás por medio de la caridad desinteresada y sincera, aquella que nos lleva a colocar los dones recibidos por Dios al servicio de los más necesitados y recordemos que los más necesitados no son siempre los de escasos recursos económicos, sino que hay otros más necesitados y son los pobres de espíritu aquellos que no conocen, por lo tanto no esperan y no aman a su Creador.

“Siguiendo las huellas de san Francisco, debemos escuchar el Clamor de la Tierra y el Grito de los Pobres de modo que la tornen totalmente fraterna y útil a todos los hombres para Gloria de Dios Creador”

Se hace necesario que esta reflexión se lleve a cada uno de los hogares  del mundo entero creyentes o no creyentes, ya que una transformación verdadera solo podrá surgir de familias sanas, formadoras y custodias de los corazones de sus hijos y de los mismos esposos entre sí, que orienten a sus hijos por el camino del respeto a todo lo creado, familias y futuros miembros de nuevas familias que llevarán su corazón lleno de amor y respeto por el otro, siendo capaz de reconocer la presencia de Dios en cada hermano, en cada creatura, solo por una razón lo vieron y lo vivieron en su propios hogares; pero ellos hoy necesitan de una información por así decirlo soportada por tal motivo en este camino de toma de conciencia y capacitación  es necesario como creyentes reconocer la labor de la ciencia, la cual se hace indispensable para descubrir, conocer y formular los problemas actuales de la naturaleza, a saber, de la biosfera, del ecosistema, del clima, de la cultura humana, etc., y para orientar hacia las soluciones, pero son también insuficientes para resolver los problemas que se van descubriendo. Su papel principal sería, además de clarificar las problemáticas y de buscar las soluciones, también “despertar las conciencias y las responsabilidades”, creando una relación más estrecha con todas las demás aproximaciones específicas, más amplias y globales, sobre todo los ámbitos políticos y económicos. De aquí también la posibilidad y necesidad de las ciencias de dialogar con las nuevas aproximaciones y con las disciplinas de otros niveles (filosófico, teológico, ético, etc.).

La crisis por la que estamos atravesando exige de nuestra parte cuestionarnos de manera madura si somos conscientes que el problema me involucra o si sigo pensando que esto pasa más en otros lugares y otras personas, que en mi vida y en la de mi familia, a la cual muchos denominamos como lo más importante que tenemos, y que es por ellos que realizamos todos nuestros esfuerzos y nos trazamos metas, pero te has preguntando algunas veces esas metas donde se cumplen? Pues la respuesta es una sola en la creación que Dios nos dio como casa común, y si no hay escenario podríamos decir que no hay obra y punto. Por lo tanto toma la decisión de interesarte por el tema y de se empezar desde tu propia casa a hacer parte de la solución y de la toma de conciencia en cada uno de sus miembros, esforzándote por ser creativo en la forma en que enseñas especialmente a los más chicos.

Corporación Católica Faves.