Doctrina de Dios Amor.

INTRODUCCIÓN:

 Nuestra vida es un mar de confrontaciones y de preguntas, que muchas veces nos inquieta y cuestiona, y nos coloca en continua búsqueda de nuestra razón de ser  y de salir del laberinto en el cual nos ha inducido el bombardeo de información y de modelos creados por el hombre de supuesta felicidad; Modelos que la gran mayoría de veces tiene el único fin de desarrollar generaciones de consumidores compulsivos en búsqueda de la felicidad ofrecida, una felicidad que no tiene como fuente única a su creador, si no la exaltación del yo como fuente de poder, de placer y de tener ; Pero al final solo queda el mismo vacío del principio, vacío que solo podrá llenarse con el amor de Dios, ese amor infinito que brota desde lo más profundo del corazón de DIOS; al punto de querer manifestar su unidad más  íntima con nosotros enviándonos a su propio hijo encarnado en el vientre de la Santísima Virgen María, entregándonos de esta manera su maternidad, queriendo unirse a nosotros en todo menos en el pecado, haciéndose de esta manera participe de nuestras batallas y compañero fiel en el retorno a la casa del Padre.” Oh amor infinito que nunca dejas de llamar, o pasión infinita que nunca dejas de padecer”, enséñanos el camino que conduce al corazón de tu hijo, fuente de verdadera y única felicidad del ser humano, ya que nuestro corazón fue creado para amarte y mientras no se una a esta fuente infinita de amor no podrá descansar y extasiarse, sumergiéndose en los abismos del amor creador, y de esta manera siendo tomado

Por la misericordia creadora, podrá emprender un nuevo camino de luz para este mundo:

“que ha perdido el sentido de Dios, en que la caridad parece ahogada bajo las olas de odio que levantan los pueblos contra pueblos, Hijos contra Padres, Hermanos contra hermanos, Sacerdotes contra sacerdotes; Más que nunca importa recordar a los hombres el gran amor de Dios, que como fuente única de reconciliación entre hermanos por la acción de Cristo Jesús, podrá purificar a este mundo ya no con un diluvio, si no con el fuego purificador y vivificador del amor de Dios por su Creación.

Como decía la Venerable Madre Luisa Margarita de la Touche:

“Ha llegado la hora de predicar al mundo el amor infinito de Dios y la caridad fraterna, si queremos salir de las tinieblas en las que nos encontramos por culpa de nosotros los hombres”

El amor es tu esperanza o siglo 21 de todos tus enemigos él te hará vencer, ve pues a Dios, ve a aprender cómo se ama, delante de ti Cristo él te muestra su Corazón.

Volviendo al principio de nuestras palabras en la introducción, las cuales trataban de enfocar el gran cuestionamiento del ser humano frente a Dios, ese Dios del que

Se reconoce como amoroso, pero que cuando enfrentamos dificultades o apreciamos injusticias según nuestro parecer, nos surge la primera pregunta:

¿Dónde está el amor de Dios en esta realidad?

La respuesta seria que no conocemos a Dios, decimos conocerle, pero la verdad ante estas situaciones nuestras mismas reacciones nos muestran que conocemos a un dios creado por nosotros mismos un dios que se acomoda a nuestras necesidades o conveniencias, mas no conocemos al Dios verdadero, por lo tanto, nuestra primera reacción ante la situación enfrentada es de: ASOMBRO.

Nuestra segunda reacción es:

 Doblegarnos ante nuestra propia impotencia y de esta manera manifestar que reconocemos el poder de DIOS, como diciendo tu ganaste, es decir nos  quedamos en un dios de poder, un dios castigador y fuera de eso según nosotros todavía un castigador injusto.

Pero estamos lejos de pensar y de querer buscar a Dios amor en cada una de estas situaciones de nuestra vida; Si de verdad nos abandonáramos en la  voluntad de Dios sin vacilación, empezaríamos a descubrir que “Nada era en Dios antes que el amor y el amor era antes que todas las cosas, es decir no cabe una acción de Dios en nuestras vidas que no sea movida por su amor, porque si el dejara de amar dejaría de ser DIOS”

Hoy emprendemos un camino que testimonia desde el principio, cuanto nos ama Dios y por tanto recorreremos sus abismos de amor con toda su creación.

Reflexionemos

 “La sobreabundancia del amor de Dios es la que lo ha hecho creador, por lo tanto debemos reconocer que la gravedad de nuestros pecados contra la creación obedece a que estamos ofendiendo al amor infinito, al amor puro, al amor, amor.”

LO PRIMERO ES RECONOCER EL SUEÑO DE DIOS

Debemos decir que el sueño de amor de Dios es tan sencillo como nuestros propios sueños, centrándolo, diríamos que no es otro que Amar y ser amados de manera sincera, espontánea y agradecida.

Este sueño de amor de Dios cuenta con unas cualidades y características

La primera Sublimidad:

 En la sublimidad de Dios podemos evidenciar su mayor deseo de amar, es por esto que se elevó a alturas incomprensibles dando como resultado de esta elevación de amor una serie de frutos:

El primero de ellos fue la generación del verbo divino su hijo único JESUCRISTO palabra toda poderosa, sabiduría eterna por quien y en quien todo fue creado e igual en todo a su Padre.

El segundo fruto es la elevación conjunta del Padre y del Hijo en ese ir y venir de su amor, se da la procesión del Espíritu Santo principio de todo amor, de toda santidad, y Dios, como el Padre y el Hijo, formando una Trinidad divina un solo Dios tres personas distintas.

Pero no podía quedar sin fruto esta unión perfecta e insondable de amor y es de la elevación sublime de la Santísima Trinidad donde se concibe y fecunda la  creación entera de Dios, ya que Dios cuenta con un movimiento un interno y un movimiento externo, el interno se da de manera permanente, perfecta, e inmutable, entre las tres divinas personas cumpliéndose en ellas la plenitud del amor, pero de este movimiento perfecto y siempre fecundo nace la creación y todo cuento en ella se contiene, podríamos decir que es en ella donde se revela el trabajo de Dios a los ojos de nosotros los hombres dando como fruto :

  • Las gracias divinas

 

  • Los dones

 

  • La vida espiritual

 

  • Toda creación de

De esta manera podemos afirmar que son fecundo estos movimientos en Dios Trinidad por la eterna generación y procesión entre ellos, y al exterior por las gracias y la creación de vida, que nos es más que la mayor demostración de amor de Dios Padre por sus hijos.

Pero ese Amor también es Profundo:

 El edificio de Dios cuenta con unas bases tan profundas que nada ha podido sacudirlo a lo largo de los tiempos, y la única manera de que nuestras vidas cuenten con esta fortaleza es unirnos, es entrar por la puerta que nos dejó su hijo, la herida de su costado traspasada por la lanza, puerta que nos dirige al corazón misericordioso de Dios; Al entrar por ella debemos dejarnos caer en ese abismo, sin pensar, sin tratar de comprender ya que el amor no se explica, se desea, se quiere, se siente, y se muere por él.

Latitud:

 Todo cuanto existe esta acunado en el amor de Dios, Nada está por fuera del alcance de su amor.:

 

  • Los ángeles

 

  • El Hombre

 

  • Los animales

 

  • Las plantas

 

  • Los cuerpos

 

  • Longitud:

 El amor de Dios no tiene principio, ni fin, él ha amado desde la eternidad, el amara hasta la eternidad, es decir siempre.

Amor Creador:

 Podríamos decir que en la valoración por parte nuestra de este misterio de amor en el cual Dios mismo quiso entregar toda su esencia, la cual no es otra que el amor, y lo hizo por medio de la creación, velando cada detalle para poder recibir a aquel huésped real en el que podría sentirse complacido , y en el cual podría desbordar el amor infinito de la Santísima Trinidad, ese huésped somos tu y yo, engendrados por Dios desde siempre en su corazón, un Dios que espera que respondamos de manera libre a su amor, que lo conozcamos y contemplemos en la belleza de todo cuanto existe y que lo puso a nuestro servicio, ese Dios que no omitió detalle para nuestra felicidad, ese Dios que en sus obras puso el sello de la ternura, de la entrega, de la esperanza de ver multiplicada su obra creadora en sus hijos, en una cadencia sin fin entre ellos como sucede al interior de la Trinidad.

“Se conoce a Dios sobre todo a través de sus obras que cantan todas sus glorias, su sabiduría, su poder. Que hermoso es este encuentro del alma que cree, con su Dios, presente en las maravillas de la creación. La admiración, la adoración., un santo respeto que lo inclinan ante el omnipotente; Pero

Cuan jubiloso es más este encuentro cuando el alma ve en las obras de Dios el corazón del Padre que las ha creado para ella, para su utilidad y dicha. “

DIOS quiere que coloquemos nuestro corazón a disposición de toda la creación para que por medio de él toda la creación alabe al señor, la  creación es una obra de amor, es menester que ella, toda ame y que su amor retorne a DIOS,

¿PERO COMO?

Jesús a dicho a la madre Luisa Margarita: “Presta tu corazón a las Creaturas, que amen ellas por tu intermedio y tu ames en ellas; Hazlas glorificar, exaltar, y amar a su creador, dales a todos estos seres creados por el amor un alma que conozca y un corazón que palpite.

A menudo he notado que Dios se complace singularmente en esto; en que podamos demostrar por medio de tantas bocas de la creación que le amamos y reparar por aquellos que no lo hacen o desconocen su presciencia en todo lo creado.

Como decía San Antonio de Padua:

 ¡Creaturas del mar ustedes que si escuchan la voz de su Señor Escuchen ¡

 Hoy son muchos los que no quieren escuchar la voz de Dios y su canto creador del amor, pero si lo escucháramos en su creación ya no necesitaríamos de la fe porque

Lograríamos verlo presente como lo hizo san francisco de asís en cada uno de sus hermanos de la creación.

 

Amor Mediador:

 ¿Pero cuál es nuestra respuesta a este amor creador? Nuestra respuesta muchas veces es el pecado, la ofensa, la rebeldía, contra DIOS y este pecado se refleja de manera inmediata en toda la creación, clamando justicia divina, pero Dios no se detiene y salta de su corazón otro abismo de amor, es el amor mediador, aquel que se coloca entre Dios ultrajado y el hombre pecador, y conserva la noción de DIOS en sus hijos, y espera con infinita paciencia que ese pueblo, que al separase

de DIOS por el pecado emprende un caminar por el desierto, desierto que lo purifica y lo lleva a anhelar el regreso al encuentro con el amor, del cual está hecho, del cual salió y debe volver a él.

Amor Redentor:

 Dios mira a sus hijos, sufren por no estar adheridos a él, ¡sufren¡ y él como Padre sufre más y busca las manera de rescatar a sus hijos, es allí donde salta el amor Redentor de su hijo Jesucristo quien encarnado en la Virgen María se ofrece de manera voluntaria como víctima para redimirnos y reconciliarnos con DIOS y su Creación, es allí donde el Padre celestial muestra de una manera comprensible a nuestro intelecto cuanto nos ama, al punto de darnos a su Hijo único por nuestra

salvación, y con cada gota de su sangre ser lavados de nuestro pecado, reconciliando así de una manera definitiva al creador y a su creatura, y resucitando había dado inicio a su iglesia, para que ella continúe en su nombre  por medio de los sacramentos la obra redentora en su pueblo.

Amor Iluminador:

 Es en este momento cuando aparece en escena la tercera persona de la Santísima Trinidad el Espíritu Santo, cumpliendo la misión de fecundar la iglesia con gracias y carismas, dando a luz testigos de Jesucristo, luces vivas y palpables del amor de Dios, enviadas en el momento preciso y según la necesidad de los tiempos, es así como la palabra de los apóstoles, la sangre de los mártires, la enseñanza de los doctores, los decretos de los concilios, y nuestros Santos, completaban el maravilloso atavió de la esposa de cristo la iglesia.

Amor Glorificador:

 Con el regreso del Hijo al seno del Padre se glorifica la eterna alabanza a nuestro creador y la iglesia en su nombre continua día a día aportando y presentado almas para sumarlas al coro que glorifica al amor infinito en su plenitud, uniéndose cada una de ellas al gozo eterno de los bien aventurados.

Amor Sin forma:

 Y es aquí donde de Dios Padre le revela a la Madre Luisa Margarita la plenitud de su amor el amor puro en su esencia sin forma, ya que toda forma fue permitida para que se realice el plan salvífico de Dios, y conducir a sus hijos a la casa prometida por su Hijo Jesucristo, allí donde es el principio eterno de todos los seres y fin último de eternidad.

Como lo describe la madre Luisa Margarita En este último abismo del amor creador, Dios en su amor puro no contienen forma, toda forma adquirida es para lograr la comprensión de los hombres a su nivel y capacidad, es decir Dios se abaja a nuestra capacidad de entendimiento y comprensión para podernos entregar todo su regalo de amor.

Debemos comprender que el amor infinito cuenta con unas funciones específicas que son:

Creador- Mediador-Redentor-iluminador-glorificador.

 

Después de la redención de nuestro señor Jesucristo a toda la humanidad, nace la Misericordia Creadora, una manifestación de amor de Dios por nosotros los hombres que continuamos en nuestro caminar diario y que por ende estamos propensos a repetir el atentado contra el plan de Dios “que todos sus hijos

compartamos con él la vida eterna” Es por esto que la funciones de la misericordia creadora operan de la misma manera:

Misericordia creadora:

 Se da cuando el hombre arrepentido de su pecado se hace creatura nueva por la acción del Espíritu santo.

Misericordia mediadora:

 Es cuando se interpone entre el pecado y la justicia divina y acerca al amor arrepentido al amor que perdona (CONFESION)

Misericordia Redentora:

 Rescata al alma del pecado y la purifica.

 

Misericordia iluminadora:

 Sirve como lámpara para el hombre, permitiéndole ver su miseria, pero al mismo tiempo la bondad de Dios.

 

Misericordia Glorificadora:

Cumple su función cuando se da la salvación de las almas y de esta manera se glorifica a DIOS.

Esta misericordia se nos revela permanentemente por medio del corazón de Jesús y es una fuente infinita de la que podemos alimentarnos que nos muestra la bondad, el sacrificio y entonces creemos en el amor; ese lugar único de encuentro

entre la criatura caída y la divinidad siempre gloriosa, dispuesta a amar y a perdonar los corazones arrepentidos.

“Debemos tener claro que en el tabernáculo, hallamos la hostia, en la hostia a Jesús, en Jesús a su Corazón, en su corazón el amor, en el amor la caridad divina, principio de vida”.

De allí comprendemos que la Santa Eucaristía es el sublime complemento del amor de Jesús hacia el hombre, es la más alta expresión de este incomprensible amor, que se hace prisionero de amor por nosotros.

Dios nos invita a descansar nuestra alma en el corazón de su hijo, a dejarnos conducir por él con la confianza de un niño, teniendo en cuenta que para comprenderlo debemos ser puros, es decir humildes, caritativos, fieles a los movimientos del corazón de Jesús, mortificado y sobrenatural.

El principio de esta confianza, es la verdadera fe en el amor de Dios por sus creaturas, es cambiar nuestro concepto de ese Dios que nos oprime y obliga a ese Dios del cual no pudo salir nada diferente para sus creaturas que obras de amor, es pedirle la gracia de que en todo cuanto nos sucede sea bueno o malo según nuestro juzgar, estemos seguros que si él lo permite será de bien para nuestras almas y nuestra vida terrena, nada es más agradable para nuestro Padre Dios que este abandono de sus hijos a su acción omnipotente en nuestras vidas.

El enemigo quiere que nosotros dudemos de la grandeza del amor de Dios y de la misericordia de su hijo Jesucristo, ubicándonos por medio de esta duda en el lugar del no perdón de Dios y haciéndonos pensar que nuestra miseria es más grande que la misericordia de Dios por el pecador, esto no quiere decir que podamos entonces hacer de nuestra vida un mar de pecados, porque Dios es bueno, esto quiere decir que nos debemos aferrar siempre a la mano de Dios y que debemos pedir permanentemente su gracias para conocerle amarle y por este amor tener la fuerza para no pecar y no ofender al amor infinito, y si cayéramos correr de

inmediato al Sacramento de la reconciliación, para levantarnos y seguir batallando, buscando siempre que el Señor nos encuentre trabajando por nuestra salvación, que él se encargara de completar aquello que haya faltado en nuestro proceso.

Por esto debemos buscar con afán el conocer el amor de Dios por medio de la meditación de sus abismos de amor, contemplarlo en la grandeza de su creación,

En la intercesión por el pecador, en el amor de su redención, en la belleza de la iluminación de los misterios divinos, y en la alegría de su glorificación; solo así unidos a los misterios de Dios podremos develar la grandeza de su amor por medio de la grandeza de su entrega por nosotros.

Preguntante:            ¿Que hizo Jesús por ti?

¿Tú harías lo mismo por él?

 

Necesitamos abandonarnos en la Voluntad de Dios.

 

Muchos podríamos decir con nuestras palabras que queremos hacer la voluntad de Dios, siempre y cuando esta incluya solo lo que mi razón entiende como bendición y no sacrificio, pero la verdad es que para nuestra humanidad la gran mayoría de veces es muy difícil aceptar la verdadera voluntad de Dios y no la que yo creo como voluntad de Dios, es decir la voluntad muchas veces lleva impresa el sacrificio, la renuncia, y el sufrimiento, pero recordemos que hacer la voluntad es abandonarnos en las manos de aquel que nos guía, quien en este caso es Dios amor creador de todo cuanto existe y que además la esencia de su creación es el amor, por lo tanto es garantía para nuestro abandono.

El sufrimiento contiene tres gracias especiales:

 

  1. Sujeta las rebeliones de la

 

  1. Purifica nuestros pecados y por ende nos conduce a la vida

 

  1. Nos hace conformes a Jesucristo y así agradables al Padre

 

Pero debemos trabajar siempre por llevar las diferentes situaciones de la vida en la alegría de los hijos de DIOS, sonriendo en cualquier momento y lugar, como acto de gratitud y abandono a Dios; de esta manera empezaremos a vivir el fruto más importante que es el amor al prójimo.

La vivencia del amor infinito tiene su mayor expresión en nuestro prójimo y se convierte en nuestra verdadera escalera para llegar a un grado superior de amor para con Dios, difícilmente un alma que no lleva a la práctica publica lo vivido y enseñado por Dios en la intimidad, lograra configurarse con su creador; por lo tanto de nada servirán múltiples sacrificios, reflexiones, y prácticas espirituales si el fruto de estas no es el amor y la caridad por el prójimo.

Una luz de que nuestro fruto no sea bueno es que todavía guardamos en el corazón:

Rencores, envidias, frustraciones, odios, descontentos, y por lo tanto hasta no entregárselos de corazón al señor para que él nos ayude a sanarlos, difícilmente podremos continuar un camino de acenso espiritual en comunidad.

Recordemos nuestros actos exteriores, nuestras palabras, traducen generalmente los sentimientos de nuestra alma.

 DIOS nos invita a prodigarnos en el reino del amor, manteniendo la serenidad y espera para respetar el tiempo de Dios, pero trabajando arduamente para no obligar a Dios a tener que retrasar su hora, ya que siempre la hora de Dios es la mejor.

Dios nos invita a trabajar por la expansión y vivencia de amor infinito, ya que el conocimiento de este amor, será la única opción de salvación para esta

humanidad tan atacada por tantos males juntos provenientes del pecado de los hombres.

El verbo se ha hecho hombre para venir personalmente a conquistar corazones para el amor. Ha formado a su iglesia para hacerla reino de su amor; ha dado la eucaristía para que sea el alimento de amor; ha instituido su sacerdocio para extender a través de los siglos el reino de amor; ha mostrado su corazón al mundo para reanimar el amor, y lo da hoy a sus sacerdotes como arma de amor. Dios es amor es preciso que reine por el amor.

Este plan divino de Dios parte de darnos a conocer la grandeza del sacerdocio, dice Jesús:

“Mi sacerdote es otro yo” podemos comprender o por lo menos discernir esta afirmación del sumo sacerdote eterno?

Pero también afirma que este debe ser santo, para que en él pueda cumplirse hoy la fuerza con la que Dios nos dice lo siguiente:

“12 hombres hace 21 siglos cambiaron la historia de la humanidad, peros estos hombres no eran hombres comunes, eran SACERDOTES, hoy también 12

SACERDOTES podrán cambiar el mundo impregnándolo del amor de Dios impreso en sus corazones”

Recordemos que el sacerdote es otro Cristo mediador entre Jesús y los hombres, es con Jesús ofrenda, expiación, y víctima.

El plan de Dios es reanimar al mundo por el amor y para esta misión desea servirse de sus sacerdotes, y afirma: los necesito para realizar mi obra.

“Quiero que mis sacerdotes sean una milicia que combata por el triunfo de mi amor, predicando el amor infinito y mi misericordia.

Dios está generando un movimiento de la fuerza de su amor para atraer hacia a su corazón a los sacerdotes, para impregnarlos del fuego de su amor, después por medio de ellos se apoderara de todas las almas, generando un efecto de reacción en cadena;

Es importante que sus hijos sacerdotes estén unidos, sujetos al Papa, y a sus Obispos, unidos entre sí como hermanos, sin perturbar las labores encomendadas a cada uno, pero teniendo claridad que solo la unión entre ellos los podrá fortalecer en las batallas.

Nuestro padre nos aclara que es necesario que el sacerdote obre como un espejo que irradia su amor sobre el mundo, pero para que esto suceda es necesaria la pureza y semejanza más perfecta de Jesucristo en su vida.

La madre Luisa Margarita nos revela una visión permitida por Dios de la batalla librada por este ejército celestial sacerdotal:

“Vi con una luz intelectual sobre mí, un espacio extensísimo en que el  bien y el mal se enfrentaban e iban a combatir. Entonces a la voz de Dios, hombres sacerdotes en gran número, se presentaban y a cada uno se le asignaba un lugar, y poco a poco todos en maciza formación formaron un ejército dispuesto a presentar batalla.

Había allí cuerpos de ejército de toda clase. Unos estaban constituidos por los que combaten con la palabra, con escritos u obras de celo; otros los cuerpos religiosos eran cuerpos de reserva, destinados a los asaltos y a las cargas sangrientas. Pero la masa, el grueso del ejército, los que traban los combates y cuya exacta disciplina, resistencia y fidelidad aseguran la victoria, eran los sacerdotes diocesanos, curas, Vicarios, en las ciudades y en el campo y desde el alba hasta al anochecer, deben estar con las armas en la mano para luchar contra el mal.”

Dios nos pide trabajar como sembradores del amor infinito en cada una de nuestras diócesis en aquellos sacerdotes más cercanos para que ellos aviven la llama de su amor y compartan de ella a sus hermanos sacerdotes, por medio de la contemplación y estudio de las virtudes de nuestro señor Jesús que son la puerta al amor infinito.

Dios quiere que nos consagremos a su sagrado corazón.

Entrega a Dios Amor infinito

 Jesús te dice a ti y a mi hoy:

Te he elegido para difundir mi amor infinito, y te confió todos mis tesoros, ¿quieres amarme más que los demás, hacer más que los demás por mi amor?

 

  • Abandónate en el fuego purificador del

 

  • Entrégate con total confianza a mi acción.

 

  • Anonádate, se humilde y

 

  • Siente en tu corazón un gran deseo de amar a tu creador en todo lo creado, y donarte sin reserva según la exigencia del amor de
  • Conviértete en holocausto a fin de que este amor infinito sea difundido en el mundo y abrase las almas, por medio del ofrecimiento de tu cruz sea cual fuere la que Dios hubiera permitido en tu vida, en silencio y en alegría que solo Dios vea tu

 

Acto de consagración al amor infinito.

Oh amor infinito, Dios eterno principio de vida, fuente del ser, yo te adoro en tu soberana unidad y en la trinidad de tus personas.

Te adoro en el Padre, creador omnipotente de todas las cosas.

Te adoro en el Hijo sabiduría Eterna, por quien todo ha sido hecho, Verbo del Padre, encarnado en el tiempo, en las entrañas de la Virgen Madre; Jesucristo, Redentor y Rey.

Te adoro en el Espíritu Santo, Amor substancial del Padre y del Hijo en quien residen la luz, la fortaleza, y la fecundidad.

Te adoro, Amor Infinito, oculto en todos los misterios de nuestra fe, que irradias en la Eucaristía, desbordas en el Calvario y vivificas en la Santa Iglesia por medio de los Sacramentos, canales de la gracia.

Te adoro palpitante en el Corazón de Cristo, tu inefable sagrario y me consagro a Ti. Me entrego a Ti, sin temor, con la plenitud de mi voluntad; toma posesión de mi ser penétralo totalmente. Yo nada soy, impotente para servirte, es verdad; pero Tú vivificaste esta nada, amor Infinito y lo atraes hacia Ti.

Heme pues, aquí, oh Jesús, listo para cumplir tu Obra de Amor; Para difundir tanto como sea capaz, en el alma de tus sacerdotes y por ellos en el mundo entero, el

Conocimiento de Tus Misericordias Infinitas y de las sublimes ternuras de tu Corazón.

Quiero hacer Tu voluntad, cueste lo que costare, hasta la efusión de mi sangre, si mi sangre no fuere indigna de correr por tu gloria.

Oh María, Virgen Inmaculada, que el Amor Infinito hizo fecunda, por tus manos Virginales, Yo me entrego y me consagro al Amor Infinito.

Óptenme el ser humilde y fiel, en dedicarme sin reserva a los intereses de Jesucristo, tu adorable Hijo, y a la glorificación de su Sacratísimo Corazón.

Amen. (Madre Luisa margarita de la Touche)