Hermanos este es el primer paso obligatorio para recibir la misericordia de Dios, por lo tanto esforcémonos, pidamos la protección de la santísima Virgen María, san miguel arcángel y mucho Espíritu Santo para que nos ayude a revelar aquellos pecados que tenemos bien guardados o ni siquiera queremos recordar, por pena o por miedo, pero es allí donde llega la luz de Dios y su misericordia y nos da la fuerza para combatir esta batalla contra el pecado y liberarnos para continuar nuestro camino hacia nuestra patria celestial.

Dios nos bendiga y nos ayude.

Javier francisco Barón caceres.
Misionero Corporación Faves
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