LA CRISIS ECOLÓGICA ES UNA CRISIS HUMANA, SOCIAL Y ETICA

0
224
+ Familias Verdes
VATICANO

Encíclica: La crisis ecológica es una crisis humana, social y ética (2)

En los capítulos 3 y 4 de la “Laudato sí” sobre el cuidado de los creado, el Papa Francisco indica las causas profundas de la crisis ecológica en un “antropocentrismo desviado”. Las pretensiones de la ciencia y de la técnica llevan al relativismo presuntuoso y a una “cultura del descarte” que produce basuras y descartes humanos. El movimiento ecologista debería también luchar contra el aborto y la manipulación de los embriones humanos vivos. La solución es una ecología integral que re-proponga al hombre y a sus relaciones con la naturaleza, pero también con los otros, la cultura y consigo mismo, el propio cuerpo y la masculinidad y la femineidad. Una propuesta para los OGM.

Ciudad del Vaticano(AsiaNews)- “La crisis ecológica es un emerger o una manifestación externa de la crisis ética, cultural y espiritual de la modernidad” (n.119). Por esto una respuesta a los problemas del ambiente requieren no soluciones de corta respiración o reductivas, sino a una verdadera y “llena de coraje revolución cultural” (n.114), una “ecología humana” que involucre las relaciones del hombre consigo mismo, con la naturaleza y el ambiente sin resanar todas las relaciones humanas fundamentales (id).

Es esta la síntesis del mensaje de los capítulos 3 y 4 de la Encíclica “Laudato sí”, aquellos en los cuales Francisco analiza más  a fondo las causas profundas de la crisis ecológica y de la destrucción del ambiente, proponiendo soluciones amplias, integrales y a largo plazo, corrigiendo al mismo tiempo una idolatría de la técnica y del poder y una idolatría del ambiente. De tal modo él supera y corrige por una parte la pretensión de la ciencia y del mercado de organizar el mundo y la naturaleza; por la otra supera y corrige las utopías de ciertos movimientos ambientalistas que soñan un mundo sin máquinas y hasta sin el hombre: “Ninguno quiere volver a la época de las cavernas, pero es indispensable desacelerar la marcha para mirar la realidad de otro modo, recogiendo los desarrollos positivos y sustentables y al mismo tiempo, recuperar los valores y los grandes fines destruidos por un desenfreno megalómano” (n.114).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here