¿ Por que familias verdes?

 

Más que conformar un movimiento ecologista, basado en la atracción de la belleza de la creación y no de su creador, nuestro color quiere representar o trasmitir que en la conservación de la estructura familiar como Dios la ha dispuesto, está la verdadera y sólida ESPERANZA de un mundo que necesita urgentemente volver a las fuentes primeras del amor puro verdadero e insondable de Dios padre.

 

 

 

SIGNIFICADO ESPIRITUAL DE LA ESPERANZA 

Estos vocablos, sustantivos y verbos, significan “confianza”, “expectativa”, “seguridad”, “esperanza”, “deseo expectante”.  En la Biblia estas actitudes se expresan frecuentemente como dirigidas hacia Dios y las cosas celestiales, y afirmadas en ellas.  El salmista, al meditar sobre la incertidumbre y la vanidad de la vida, se dirigía a Dios como la base sólida de su esperanza (Sal. 39,7; cf. 71,5; 146,5) y centraba su expectativa de salvación en Dios (Sal. 119,116). La venida de Jesús al mundo dio nuevo contenido y forma a la esperanza.  El cristiano se salva en la “esperanza” (Rm. 8,24), esperanza que recibimos por gracia (2 Ts. 2,16).  Fuera de Cristo no hay esperanza (Ef. 2,12-13), pero Cristo es para el creyente “la esperanza de gloria” (Col. 1,27).  La justificación por la fe produce paz y gozo “en la esperanza de la gloria de Dios” (Rm.  5,1-2).  Mediante el Espíritu el cristiano espera “por fe la esperanza de la justicia” (Ga. 5,5).  La segunda venida de Cristo es para él la bienaventurada esperanza (Tt. 2,13).  Se dice que la esperanza es una “segura y firme ancla del alma” (He. 6,17-19).  Basada en el sólido fundamento de la fe cristiana, imparte valor, entusiasmo, optimismo y gozo.  Es un antídoto para la desesperación y el desaliento. Estimula a una actividad plena de propósito, particularmente para el avance del reino de Dios.