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03 mayo 2019
  •  Alrededor de 1 millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción, más que nunca en la historia de la humanidad.
 
  • El informe ofrece un plan de acción de gobernanza y políticas para restaurar y detener la continua degradación de la biodiversidad.
 
  • Es necesario alcanzar en 2020 un nuevo acuerdo para la naturaleza y las personas con el fin de no llegar a un punto sin retorno.
 
París, Francia, 6 de mayo de 2019- La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés) lanzó un histórico Informe de Evaluación Global que proporciona evidencia irrefutable sobre el rápido deterioro de la naturaleza en el mundo y de las contribuciones que brinda la biodiversidad a las personas.
 
El informe, que coincide con la reunión de los ministros de Medio Ambiente del G7 en Metz, París, es un llamado de atención para que los responsables políticos y las empresas tomen medidas decisivas, enfatizando la urgente necesidad de alcanzar en 2020 un nuevo acuerdo para la naturaleza y las personas.
 
El estudio científico de 1,800 páginas es el primer panorama completo del estado de la biodiversidad mundial desde 2005, con evidencia proporcionada por 400 expertos de 50 países. El análisis, que reitera muchos de los hallazgos del Informe Planeta Vivo WWF de 2018, presenta una imagen alarmante de las extinciones de especies, la disminución de la vida silvestre, la pérdida de hábitat y el agotamiento de los servicios de los ecosistemas que son cruciales para nuestro sustento y desarrollo económico.
 
Según los resultados del informe IPBES, las acciones humanas han alterado significativamente la naturaleza en todo el mundo. Tres cuartas partes del medio ambiente terrestre y alrededor del 66% del medio ambiente marinose han alterado considerablemente. Más de un tercio de la superficie terrestre del mundo y casi el 75% de los recursos de agua dulce ahora se dedican a la producción agrícola o ganadera. Alrededor de 1 millón de especies de animales y vegetales están en peligro de extinción, muchas en las próximas décadas, más que nunca en la historia de la humanidad.

 
El informe también ofrece un estudio exhaustivo de la interrelación entre el cambio climático y la pérdida de la naturaleza. Entre los principales contribuyentes de las alteraciones en los ecosistemas, el cambio climático generado por los seres humanos se identifica entre los impulsores clave que exacerban el impacto de otros que producen cambios en la naturaleza y el bienestar humano. Las emisiones de gases de efecto invernadero se han duplicado, elevando las temperaturas globales promedio en al menos 0.7 grados centígrados, mientras que el promedio global del nivel del mar ha aumentado de 16 a 21 centímetros desde 1900. Estos cambios han contribuido a los impactos generalizados en muchos aspectos de la biodiversidad, incluyendo la distribución de especies.
 
“Este informe representa un hito, y ojalá, un paso hacia la consolidación de las acciones requeridas para revertir la perdida de biodiversidad. Sus resultaron fueron aprobados por los países miembros del IPBES y esto tiene un significado político enorme, ya que los futuros acuerdos cuentan con una base técnica solida para apalancar nuevos acuerdos por la naturaleza, así como todos los que se están negociando en el periodo 2019-2020 sobre cambio climático, desarrollo sostenible, y biodiversidad”, aseguró Oscar Guevara, especialista en adaptación al cambio climático de WWF-Colombia.
 
«El informe de la Evaluación global ofrece evidencia irrefutable no solamente sobre la pérdida de la naturaleza sin precedentes, sino también de los riesgos que le presenta a la vida humana y la prosperidad. La necesidad de actuar urgentemente no ha sido más clara. Seguir como siempre ya no es una opción. El informe ofrece esperanza para empezar la recuperación de la naturaleza a través de un cambio transformador al redefinir nuestro enfoque para un futuro más sostenible«, dijo Rebecca Shaw, la Directora Científica de WWF.
 
«La Evaluación global del IPBES deja en claro que nuestra sociedad está ‘en una situación grave’ si continuamos como hasta ahora, aunque también brinda esperanza de que un cambio positivo es posible si todos nos comprometemos urgentemente en interés de las generaciones futuras. Nuestra generación es la primera con las herramientas para ver cómo hemos cambiado la Tierra y cómo nos ponemos en peligro. También somos la última generación con la oportunidad de influir en el curso de la mayoría de los cambios. Ahora es el momento de actuar, no a medias y de manera paulatina, sino de manera drástica y audaz», dijo Guenter Mitlacher, Director de Política Internacional de Biodiversidad, WWF Alemania.
 
Además del informe de la evaluación global del IPBES, casi 600 personalidades de todo el mundo han respaldado la iniciativa Call4Nature para la acción global, con el objetivo de detener el deterioro de la naturaleza. Se han sumado científicos de resonancia internacional, expertos en vida silvestre y personalidades públicas como Jane Goodall, el presentador de televisión Chris Packham y la actriz francesa Juliette Binoche. Call4Nature es una carta abierta a los gobiernos impulsada por WWF que subraya la urgente necesidad de acción de los líderes políticos para detener la desaparición de la vida en la Tierra. El Colombia se unieron al llamado ambientalistas como Julio Carrizosa, Germán Andrade, Gonzalo Andrade, entre otros, así como reconocidos personajes como Claudia Bahamón, Margarita Rosa de Francisco, Nicolás Montero, Mabel Lara, la Toya Montoya, Mariana Pajón y Maria Paulina Baena, entre otros.
 
Recientemente, WWF también lanzó el Informe Into the Wild, en asociación con la empresa multinacional AXA Insurance, sobre el papel de las instituciones financieras en la «quiebra» de la naturaleza. Este informe destaca recomendaciones sobre prácticas comerciales sostenibles y pretende llenar el vacío actual de datos personalizados y precisos relacionados con la naturaleza para permitir que las instituciones financieras desarrollen estrategias de inversión que no afecten negativamente a la biodiversidad y sus ecosistemas